domingo, 29 de agosto de 2010

Dimensión Societal del desarrollo sostenible: Una obligación de todo tipo de organizaciones

El desarrollo sostenible tiene literal y expresamente un sentido ecológico y social, en los últimos tiempos la denominación sostenible se ha empleado para hacer referencia de forma exclusiva programas ecológicos o ambientales. En el marco de la globalización, el crecimiento y la prosperidad de mercados y de economías, han agravado no sólo los problemas ambientales sino también los sociales.  Estos se evidencian en los reportes de desarrollo humano que registran desde 1950 un crecimiento acelerado y preocupante en el uso de recursos naturales  y de combustibles fósiles, aunado al aumento del uso de agua potable desde 1960.  El desarrollo sostenible recoge tres dimensiones: ambiental, social y económica; las organizaciones especialmente las privadas, lo han limitado a la economía y sólo unas cuantas dejan ver preocupación por la ambiental.
El desarrollo sostenible busca relacionar el desarrollo económico con la calidad ambiental y social, trata de reconciliar el crecimiento económico con los recursos ambientales de los que dependen generaciones actuales y futuras, combina crecimientos ambientalmente sostenible con un enfoque adicionado sobre equidad intergeneracional y distribución equitativa de bienestar entre grupos y naciones.
El objetivo del desarrollo sostenible es asegurar el uso de dichos recursos en el largo plazo más que preservarlos completamente.  El desarrollo sostenible tiene tres componentes que conforman el triangulo de la sostenibilidad implica entonces que por tratarse de un asunto global y complejo, el desarrollo sostenible no puede ser confinado a un área específica a países o a regiones.


 Bajo las actuales condiciones de globalización e industrialización, Estado, Mercado y Sociedad Civil constituyen instituciones que estratégicamente deben confluir e interactuar para así garantizar no sólo un crecimiento económico, sino a la vez el desarrollo político y social de las naciones. Los procesos de modernización se caracterizan porque los principales objetivos de desarrollo, derivan de un aumento en la productividad y de un crecimiento económico rápido.  El crecimiento económico es sólo una dimensión del desarrollo y en consecuencia la atención debe centrarse en si la gente realmente disfruta mejoras sustanciales en la calidad de vida y si la prosperidad económica ha alcanzado propósitos sociales relacionados principalmente con el bienestar  humano, el desarrollo social es como  un proceso crítico a través del cual la gente y las  instituciones trabajan juntas  para promover la realización de sus intereses comunes y como  un trazado que se suma mesurablemente al bienestar social, económico y cultural de la gran  comunidad de la cual la gente y sus instituciones son una parte.
El crecimiento económico, así como el desarrollo y la calidad sociales sólo serán posibles mediante una perspectiva convergente que involucre al Estado.
La calidad social implica tener implica tener una vida muy significativa a nivel individual, tener un trabajo interesante, sentirse seguro, confiado y feliz, estar cerca de la gente amada, tener diversión y vivir de acuerdo a creencias y valores considerados importantes.  Implica tener la libertad de elegir aquellas cosas que desea, tener amplias posibilidades de escoger entre muchas opciones. Según la European Network Indicators of Social Quality (ENIQ), La calidad social es una teoría basada en cuatro dominios fundamentales:
Seguridad socio económica, cohesión social, inclusión social y empoderamiento social.
La convergencia de esfuerzos de los tres sectores Estado, Mercado y Sociedad Civil, además  de permitir la eficiente  asignación de recursos  contribuye a la rápida solución de problemas ambientales y sociales.  El concepto societal es visto como un enfoque holístico que integra asuntos sociales, económicos y educativos de las sociedades.  Desempeñar un rol societal implica desarrollar acciones conjuntas con otros agentes involucrados con las prácticas del bienestar o desarrollo local.  La receptividad Societal Empresarial incluye responsabilidad, sensibilidad, capacidad de respuesta y  anticipación de acciones preventivas para proteger y mejorar el bienestar de la sociedad.
Las empresas que  operan en el marco de la receptividad societal son más preventivas que curativas, van más allá de  la obligación y de la reacción social.
Un contexto de negocios que funcione para el bienestar de todos es aquel en el que cada individuo se beneficia de la actividad  de negocios y nadie resulta perjudicado, derivado precisamente de la existencia y el cumplimiento de leyes e instituciones que protegen a todos sin excepción.  El involucramiento de las empresas con la dimensión societal, nada tiene que ver con la responsabilidad social empresarial.  Mientras la primera constituye un componente directivo y una obligación para las empresas, la segunda se limita a actividades netamente operativas y opcionales.
La dimensión societal del desarrollo sostenible, solo podrá garantizarse mediante una permanente consideración de las cambiantes expectativas sociales, se han  identificado siete principios capaces de guiar la actuación de los empresarios que desean contribuir a una mejor sociedad.
Innovación para el bien público, La gente como eje fundamenta, Garantía de oportunidades económicas, Compromiso con las políticas públicas, Orientación hacia otros criterios de desempeño. Práctica de un gobernante superior, Propósito mas allá de la utilidad.
Los asuntos societales hacen un llamado a la construcción de consideraciones sociales y éticas  en las prácticas empresariales y a la implementación de acciones conjuntas con otros agentes involucrados con el bienestar o el desarrollo local.


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